martes

Lobos con Piel de Cordero

Lobo que se oculta tras la piel de un cordero. Que se mezcla en el rebaño y juega con ovejas. Las mima y les promete ser su amigo siempre. Las trata como hermanas, las adula y protege. Pero no te descuides oveja, no te vayas del rebaño, no confíes en el cordero. Está esperando que te des vuelta, está esperando que no mires sus movimientos. Así sacara su verdadero rostro aquel que sólo quiere alimentarse de vos. Es que se esconde, el que te traicionará sin pensar en nada. El lobo está al acecho, y una oveja fue su cómplice, una oveja que en realidad era serpiente. Que enveneno todo el rebaño, que lastimó a otro cordero, que la apreciaba, que pretendía cuidarla. Que buen disfraz serpiente, que buen disfraz lobo. Pueden engañarme, están al acecho. Me miran y se ríen, esperaron el momento. Colmillos en mi cuello, y veneno en mi corazón. ¿Que duele más, o señor? ¿El saberme muriendo, o el peso de la traición? No encontré una respuesta, solo risas melodiosas, y colmillos en mi cuello, que no matan, pero el aire me roban. ¿Que duele más, o señor? ¿El saberme muriendo, o el peso de la traición? La serpiente ama al lobo, disfrazados como presas. Yo el carnero, lloro y lloro, el dolor también me pesa. Y mi grito que se ahoga, mientras mira el lobo mi pesar, mira como me desangro, y no me quiere ayudar. -Mis colmillos te mataron, mi traición has de aguantar, tu confiaste más de la cuenta, ahora tienes que pagar. La serpiente se me acerca, y susurra a mi oído: -Esto yo no lo he querido, que lo he hecho sin pensar, nunca imagine que el lobo, te quería lastimar. A este enviste, en agonía, me apresuro a revelar: -Cuan ingenua es mi confianza, cuan banal fue mi querer, tanto amor he derrochado, y con el limpian sus pies. A ti lobo te presumí hermano, pero tu sangre pesa más, eres hijo de la traición, la mentira es tu arma. Te disfrazas de inocencia, te muestras como uno más, mejor de lo que eres, una rata nada más. Y a ti serpiente querida, a ti te compadezco más, porque cuando yo muera, tu la victima serás. Sólo un lobo mata un amigo, solo un lobo traiciona. Solo las serpientes envenenan sin pensar, que lo que esperaba el carnero, era la sinceridad. Una palabra clara, que le permita escapar, y no una mordida certera, que no lo deje respirar. Más no he de partir, sin decirles señoritos, que yo creo que la vida, siempre revanchas nos da. Y aunque lo quieran o no, y no los quiera lastimar, la vida solita, ella a mi me vengará. Y aunque este carnerito, odio no quiere anidar, su pecho agitado, lo comienza a engendrar. Una noche soñaran, que la vida les sonríe, pero nunca se olviden, que han matado a un animal, que por quererlos demasiado, ahora su vida ha de entregar. Quizás si sea mi culpa, por confiar de más, o quizás sea solo, que la crueldad es su divisa. Para ustedes señoritos, más vale el placer de un momento, un beso frío y seco, que mi gesto de hermandad, mi confianza y mi esfuerzo, mi cariño y mi amistad. Pero recuerden, animalitos, que yo puedo reencarnar, y ser un hombre cruento, que no les tenga piedad. Ojalá cuando reviva, el odio se extinga, porque no quiero hacerlos sufrir, como ustedes me lo hacen a mí. Sal lobo sal, ya estoy a punto de morir, ya tu mordisco ha liquidado, lo que quedaba de mí. Sal lobo sal, que ya me has desgarrado, y no puedo ni moverme, ni dejar de llorar. Sal lobo sal, abandona tu disfraz, que ya la inocencia me di cuenta, es algo que no llevas. No te ocultes más, muéstrate al rebaño, que ya todos han vislumbrado, tu espíritu traidor, que ya todos han detectado, que a ti, solo te importas vos. Y a ustedes mi rebaño, solo les pido una cosa, caminen con cuidado, pues los lobos disfrazados, y las serpientes venenosas, son normales hoy en día, aunque se presuman hermanos, aunque te digan te amo, nunca esperes otra cosa, pues escupen tu cara, y cuando no te des cuenta, el colmillo clavarán, para no dejarte respirar, y reirán como conmigo, viéndote morir despacio, y tratando de arreglar, algo que no hubiese pasado, si mostraban la verdad Más lastima el engaño, que el vil mordisco que me han dado, pues los pensaba amigos, y solo querían valerse de una bondad inerte, pero bondad al fin, y usarme como títere, para reírse de mi.

Zeke

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